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Por el agradecimiento al librar a la ciudad de una terrible peste en 1672, el 14 de febrero de 1673 las autoridades civiles de la villa, a petición popular, formulan el voto de agradecimiento a la Virgen de Vallivana para realizar un solemne novenario de seis en seis años. Desde entonces, el voto sólo se ha dejado de cumplir en la Guerra de Sucesión y en la del Francés y si no pasa nada, se seguirá cumpliendo el 2012, el 2018, el 2024...
Así, cada día del novenario la fiesta la patrocina un Gremio representante de los diversos sectores socioeconómicos de la ciudad, que han ido variando en función de la evolución de la ciudad. Los Gremios actuales son: Clero, Ayuntamiento y Camarera de la Virgen; Gente Mayor; Labradores; Colonia Morellano-Catalana; Colonia de Morellanos Ausentes; Profesiones, Industria y Transportes; el Comercio; Artes y Oficios, así como la Juventud.
El Sexenni se celebra actualmente la segunda quincena de agosto. El jueves por la tarde se hace la Entrada de las Colonias, un acto en el que los morellanos que viven fuera de la ciudad a causa de la emigración se reencuentran simbólicamente con los que viven a la ciudad.
El viernes una vez ya están todos los morellanos en Morella, sale de Morella la Rogativa para ir a subir a la Virgen, pasa la noche en el Santuario y sube el sábado con la Imagen.
Para recibir a Nuestra Señora de Vallivana se comenzó adornando la iglesia con flores, más tarde algunos puntos concretos y al final se ha acabado adornando todo el recorrido de la imagen dentro de las murallas, con el trabajo del papel en las calles.
Uno de los momentos más emotivos sucede cuando la imagen entra en la ciudad por el portal de l'Estudi. Una vez la imagen está en su peana, mueve la procesión de entrada a la ciudad hasta la iglesia. El domingo se realiza la procesión general donde participa, de una manera u otra, todo el pueblo con las danzas, los cuadros bíblicos y el bestiario popular siguiendo un orden muy marcado. El lunes de noche se hace el rosario con gran devoción, desde 1922, y da la Vuelta de Cofradía, por las calles altas de la población.
El resto de días del novenario se repite un mismo esquema: primero la misa, que se procura solemnizar con un coro y un predicador destacado, después el retaule, donde cada gremio desfila por la ciudad acompañado de las danzas y otros elementos del folclore sexenal. Por la tarde, los gremios organizan algún concierto o actividad para los niños y por la noche, baile.
El año de Fiestas la imagen baja a la ermita en octubre, en otra rogativa, después de haber visitado los enfermos del pueblo.
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