Los afectados ya saben que la obra constará de tres fases y que se iniciarán el 6 de abril
Rhamsés Ripollés, durante la rueda de prensa
El Ayuntamiento de Morella, por medio del concejal de urbanismo, Rhamsés Ripollés, ha informado a los vecinos de Sant Julià de toda la evolución de la futura obra de la calle. La actuación se iniciará el 6 de abril y constará de tres fases,
“para ocasionar los menores problemas de tráfico posibles", ha explicado el edil. Mediante esta obra, se renovarán las conducciones eléctricas, el sistema de alcantarillado y se adoquinará el vial de más de 300 metros.
Las obras se dividirán en tres fases. La primera abarcará desde la Casa Ciurana hasta antes del cruce de la Confraria y durará un mes, aproximadamente. De esta forma, no estará cortado el tránsito de vehículos, ya que se utilizará la calle Sant Julià de entrada y la de la Confraria de salida. En la segunda fase, sí que se cortará el tráfico durante un máximo de dos semanas. En esta actuación, se rehabilitará el tramo del cruce con la calle Confraria. En la tercera, se renovará hasta Les Calzades, siendo ésta la fase más larga de actuación, con una duración estimada de dos meses y medio. Durante este periodo, se podrá circular por la calle Confraria y salir por San Nicolás.
Las obras también supondrán un cambio de ubicación de los contenederos, ya que el camión de la basura no podrá acceder a la Calle Sant Julià. Los que se encuentra en Ciurana, se trasladarán a al principio de la Calle Marquesa Fuente el Sol, los de la bifurcación de la Confraria, a la Calle Julián Prats (Carrer la Font) y los de Les Calzades a la Calle Mare de Déu del Pilar, al lado del pilón de acceso a la Plaza.
En definitiva, la calle únicamente estará cortada una o dos semanas, de los cuatro meses que durará la obra. El edil ha afirmado que
“esta es una obra muy importante, tanto por el elevado presupuesto -casi 400.000 euros- como por la longitud de la calle". Además, ha hecho hincapié en el deterioro manifiesto del pavimento, aunque ha incidido
“en que lo más importante de la actuación es reparar las conducciones subterráneas, que se encuentran en mal estado". Respecto a los problemas que se ocasionarán al vecindario, Ripollés opina que
“en una obra de estas características, es inevitable ocasionar problemas, aunque intentaremos reducirlos al mínimo". Así, ha explicado que sólo habrán cortes de suministro de agua durante una hora, el primer día de obras y el mismo tiempo el último día. Durante las dos primeras fases, los vecinos de San Nicolás podrán acceder a sus viviendas o los repartidores a los establecimientos, a través de la Plaza Tarrascons, en el sentido contrario al que se puede circular actualmente.