La nueva normativa obliga a instalar contenedores individuales para cada explotación antes del 30 de junio en lugar de la recogida colectiva que se utilizaba hasta ahora

El alcalde de Morella, Bernabé Sangüesa; y la concejala de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Ana Belén Soro; junto con otros representantes de ayuntamientos dels Ports se reunieron ayer con el secretario autonómico de Agricultura, Ganadería y Pesca, Javier Bartolomé; la directora general de la Industria y Cadena Agroalimentaria, Inmaculada Marcos; y el director general de Producción Agrícola y Ganadera, Simón Martínez. Ésta se convocó con el objetivo de abordar la problemática con la recogida de los cadáveres de las explotaciones ganaderas, ya que agentes ambientales, en julio del año 2022, denunciaron que las casetas colectivas destinadas a tal fin incumplen las condiciones sanitarias. Así, se ha establecido un cambio de normativa para que éste sea individual con contenedores en cada una de las explotaciones.

Actualmente, 54 municipios de la provincia de Castellón cuentan con contenedores colectivos donde las ganaderas y ganaderos depositan los animales muertos. Esta región es la única que conserva este sistema, por lo que ahora se obliga a cambiar a un sistema de recogida individual en cada una de las explotaciones. Además, este proceso de actualización conlleva una inversión a la que deben hacer frente los particulares y cumplir las características requeridas para albergar los nuevos contenedores. Las casetas se cerrarán de forma progresiva durante los próximos meses hasta el 30 de junio. De este modo, la conselleria facilitará la información con la guía de cómo adaptar las explotaciones a las nuevas características requeridas, así como las ayudas disponibles a tal fin.

Ana Belén Soro ha destacado que «los y las representantes de la conselleria nos informaron de la situación actual con la recogida de los cadáveres de animales y las casitas comunitarias que utilizamos ahora» y ha añadido que «la normativa obliga a tener contenedores propios en cada explotación, por lo que al Ayuntamiento de Morella no nos parece justo el plazo de este proceso y facilitaremos la labor de las ganaderas y ganaderos para adaptarse”. La edila ha enfatizado en que «nos han insistido en que las condiciones del sistema colectivo que utilizamos hasta ahora puede generar un problema para la salud pública y hay que actualizar a lo que hacen el resto de provincias». Por último, ha comentado que «trasladamos desde un principio el rechazo de los pueblos de la comarca a cambiar el sistema, pero la nueva normativa obliga a adaptar este sistema y tener un control riguroso que no se sigue con el antiguo».