Morella pide apoyo a la Diputación de Castellón en una reunión de afectados por las mocroplantas energéticas
La localidad cuenta con dos megaparques solares y es el municipio más afectado de la provincia con más de 1.700 hectáreas ocupadas en estos proyectos
El alcalde de Morella, Bernabé Sangüesa, acudió ayer a la Diputación de Castellón convocado por la presidenta, Marta Barrachina, a una reunión con los municipios de la provincia afectados por las megaplantas fotovoltaicas. Cabe destacar que Morella es el pueblo más afectado por estos proyectos, ya que existen planificados dos macroplantas, que afectan a 1.700 hectáreas de terrenos agrícolas, forestales y de pastos, aparte de explotaciones ganaderas y lugares habitados.
Desde la entidad provincial aseguraron que ofrecerán apoyo y asesoramiento a los ayuntamientos, y desde el consistorio morellano se pidió que se extendiera a las vecinas y vecinos afectados por los proyectos, que se han gastado más de 3.000 euros por propiedad al presentar unas alegaciones, las cuales no se han atendido. De esta forma y para empezar a actuar, piden un informe de la situación actual en cada término municipal. En el caso de Morella, «el informe detallará la gravedad del proyecto por la gran ocupación de terreno que supone y porque ya tiene el impacto ambiental aprobado» ha explicado Sangüesa. Este proyecto no cuenta con la utilidad pública, por lo que no existe capacidad de expropiar los terrenos. Así, «desde el ayuntamiento estamos al lado de las personas afectadas y lucharemos para que esto no cambie» ha remarcado el edil. El alcalde trasladó al encuentro que se ha pedido a Acciona, empresa que ejecuta el proyecto, que entierre las líneas eléctricas, pero la entidad lo ha obviado.
Otro de los problemas que plantea esta macroplanta es que el antiguo gobierno otorgó la compatibilidad urbanística de la zona de la vega de Llívis y Llàcua con una modificación puntual del plan general de ordenación urbana. Sobre el que, Sangüesa ha destacado que «nosotros no estamos de acuerdo en este planteamiento y queremos luchar para que vuelva a ser de uso agrícola exclusivamente y sin dejar la puerta abierta a ninguna otra actividad» aunque ha añadido que «proteger de nuevo este suelo será un proceso largo y debe contar con la mayoría del pleno municipal». Además, «es curioso que mientras todos los ayuntamientos de la provincia intentan cambiar sus PGOU para impedir el paso de las multinacionales, nosotros vamos en la dirección contraria».
Además de este proyecto, hasta cinco líneas de evacuación eléctrica de Muy Alta Tensión (MAT) atraviesan el término de Morella. Tres de Red Eléctrica, dos de Renomar. Además, hay otras tres. Una ya en construcción de Red Eléctrica y una MAT de Forestalia y una de las plantas solares. Bernabé Sangüesa ha explicado que «estas líneas afectan directamente al territorio y, además, aumentan la posibilidad de haber incendios, así como provocan despoblamiento y bajada del turismo rural» y ha concluido que «estos proyectos no traen riqueza ni trabajo, sólo creará abandono del medio rural».